Existen muchas motivos para llevarse el CPD de nuestra organización a un proveedor externos (costes, infraestructuras, servicio 24h, etc) pero hay uno de mucho peso que impide llevar adelante esta decisión, “la desconfianza”. Con desconfianza, me refiero al miedo de los administradores de sistemas o del responsable del servicio a la pérdida del control, también me refiero al miedo de la organización a una posible fuga de la información.
Estas “excusas” pueden ser rebatidas con los siguientes argumentos:
- Pérdida del control. Es indiferente donde se encuentran los servidores, ya que siempre es necesario alguien que lidere el plan de sistemas de la organización. Desde el punto de vista de los administradores, hoy en día no es necesario tener las máquinas a unos metros para poder administrarlas, estandos a cientos o miles de kilómetros la administración puede realizarse exactamente igual despreocupándose de los posibles fallos hardware ya que está tarea será responsabilidad de quien aloje los servidores.
- Seguridad de la información. Montar un CPD que cumpla con todos los requisitos de seguridad necesarios es muy costoso para empresas pequeñas e incluso medianas, por tanto, los servidores y la informació siempre estarán más seguros en un CPD el cual dispondrá (o debería) de sistemas de control de acceso y videovigilancia, extinción de incendios, climatización redundante, etc.
Cada caso es diferente y seguramente existan muchas buenas soluciones para cada uno (externalizando o no) simplemente es analizar las necesidades y los costes, los pros y los contras y de ahí sacar conclusiones.